Conocemos que un tatuaje es una marca que permanece en la piel realizado mediante pigmentos implantados en la capa superior de la piel. ¿Pero conocemos como tratarlos correctamente?
Se efectúa mediante agujas que, al calar la piel en forma repetitiva, insertan pequeñas cantidades de tinta.
Esta práctica no se realiza con anestesia, provocando un leve dolor que varía en cada caso, y sangrado.
Existen riesgos que son característicos de esta técnica, al atravesar la piel mediante una injuria (característica de esta práctica) es posible que se presente alguna complicación o infección:
- Cicatrización queloide: que depende del tipo de cicatrización del paciente, la piel puede reaccionar con un crecimiento excesivo del tejido cicatrizal.
- Estudios de resonancia magnética: algunos tintes pueden interferir en la calidad de la imagen u observarse zonas blanquecinas que impiden ver con claridad los planos profundos que se quieren estudiar.
- Infecciones variadas en la piel: por ello es importante que el ámbito en donde se realiza sea lo más estéril posible.
- Inflamación o granuloma: en la zona del tatuaje generada por la tinta y como reacción de cuerpo extraño.
- Los maquillajes permanentes (como los realizados en labios, cejas y ojos) y los tatuajes en general pueden provocar hinchazón y ardor.
- Reacciones alérgicas al pigmento: especialmente hacia los colores azul, amarillo, rojo, y verde, presentando una reacción en la zona del tatuaje como sarpullido con picazón. Esta condición puede transitarse hasta tiempo después, años en algunos individuos.
- Transmisión de enfermedades: en el caso que el tatuador no realice el trabajo en la forma aséptica correcta como hepatitis B y C, o infecciones generadas por Staphylococcus entre otros.
¿Cómo cuidar la zona tatuada?
Existen normas básicas para cuidar la piel y el tatuaje realizado, es muy importante conocer cómo cuidarlo en los primeros días y semanas y sobre todo cuales son las cosas que no se deben realizar.
Limpieza de la zona: es uno de los pasos más importantes. Se debe realizar con mucha suavidad, con la mano, sin esponja, con agua y un producto de higiene adecuado que mantenga las condiciones normales del epitelio.
Proceso de secado del tatuaje: la piel debe encontrarse bien seca luego del lavado, para ello es importante realizarlo mediante toques suaves apoyando un paño o toalla de papel limpio, sin frotar.
Humectación de la zona: este proceso se debe realizar varias veces al día (aproximadamente 3 a 4 veces), aplicando un producto humectante que contenga sustancias calmantes, descongestivas, cicatrizantes y regeneradoras. Aplicar una pequeña cantidad cubriendo el área de forma uniforme, cuidando no saturar la zona de producto para evitar el crecimiento de gérmenes. Este proceso debe realizarse durante tres a seis semanas, aún posteriormente al desprendimiento de las costras.
Exposición solar: no se debe exponer el tatuaje al sol y mucho menos a cámara de bronceado, por lo menos por 4 semanas. Existen autores que indican hasta 12 meses de haberse realizado esta práctica.
Evitar el contacto con el agua: hasta que se ha realizado la total cicatrización no exponer la zona en piletas, agua caliente, mar, ríos, lagos y otras fuentes de agua en donde el tatuaje tenga contacto directo.
Utilizar la indumentaria correcta: la vestimenta debe elegirse con cuidado para que no se adhiera a la zona tatuada.
Proceso de cicatrización: no retirar la costra formada, estas deben desprenderse solas, de esta forma se protege de infecciones que pueden afectar el diseño y provocar cicatrices residuales inestéticas.
Exudación: durante los primeros días se nota una pequeña cantidad de linfa, plasma y tinta que se escurre de la zona tatuada. Este proceso es normal.
Vendaje o protección primaria: se debe mantener por el tiempo que ha indicado el tatuador. Como mínimo de 2 a 4 horas.
Importante: Si se observa que el tatuaje puede estar infectado consultar siempre con el médico dermatólogo. Hay que tener en cuenta los siguientes síntomas:
- Dolor intenso
- Presencia de fiebre o malestar general
- Si el edema se presenta más allá de la zona del tatuaje
- Presencia de pus blanco o amarillo
Paso 1:
Higienizar la piel con preparados que respeten la integridad y el pH cutáneo, acá te brindamos diferentes opciones:
- Control Brossage (Lab. Prodermic)
- Mousse de limpieza descongestiva (Lab. HDM)
- Mousse Cleanser – Espuma Limpiadora Extra Suave (Lab. Idraet)
- Leche de Limpieza con Siliconas (Lab. Icono)
Paso 2:
- Secar muy bien la piel con un paño tissue, sin arrastrar.
Paso 3:
Colocar activos descongestivos, calmantes, con efecto regenerador de la piel, que ayuden dentro del proceso de cicatrización.
Para este segmento, los activos adecuados son:
- Aceite de argán
- Alantoína
- Aminoácidos: prolina, hidroxiprolina,
- B-glucanos
- Boswellia Serrata
- Caléndula
- Lavanda
- Madecassoside (se encuentra en la centella asiática)
- Methylsilanol Mannuronate
- Pantenol
- Vitaminas A y E
Dentro de los productos cosméticos que podés encontrar en nuestra distribuidora, te damos una guía.
- Tatuyi (Lab. Mira Dror)
- Cuidado Extremo Manos (Lab. Prodermic)
- Emulsión Rediles (Lab. Mira Dror)
- Crema Hidratante Plus Corporal (Lab. Icono)
- Crema Cielo (Lab. Kamikaze)
- Quínoa: activo en solución (Lab. Zine)
- Serum Dermo Calmante (Lab. Carthage)
Paso 4: FPS mayor a 30


