¿Cuál es su acción?
Como sabemos la piel puede verse afectada por distintos factores internos como externos. La protección y la regulación del tejido epidérmico y dérmico es fundamental para que la piel cumpla con sus funciones básicas y fundamentales de protección, regulación y síntesis de vitamina D.
“La salud y la apariencia de la piel dependen de una serie de factores, entre los que se encuentran la genética, la edad, el estilo de vida y la alimentación”.
En los últimos años, se ha incrementado el interés por los suplementos nutricionales como una forma de mejorar la salud de la piel. Estos suplementos pueden aportar nutrientes que no se obtienen en cantidades suficientes a través de la dieta, o aquellos que se necesitan en cantidades mayores a las ingeridas para satisfacer las necesidades específicas de la piel y de todo el cuerpo.
Cómo saber qué suplemento necesito
La elección del suplemento adecuado para la piel depende de las necesidades individuales de cada persona. Los factores a tener en cuenta a la hora de elegir un suplemento son:
- El tipo de piel. Las pieles secas, deshidratadas o con máculas hiperpigmentadas pueden beneficiarse de suplementos hidratantes, antioxidantes y reparadores. Las pieles grasas o con acné pueden beneficiarse de suplementos que regulen la producción de sebo. Mientras que en pieles sensibles los suplementos que mejoren la circulación serán los indicados.
- La edad. Las personas mayores pueden necesitar suplementos de colágeno para ayudar a prevenir el envejecimiento cutáneo.
- Los hábitos de vida. Las personas que fuman, deportistas o que mantienen una alta exposición solar necesitan suplementos antioxidantes para ayudar a proteger la piel del daño.
En esta nota te contamos cómo cada uno de los elementos que componen estos productos pueden mejorar las funciones celulares a nivel de la piel.
Cada uno de los suplementos nutricionales se encuentran formulados para mejorar parámetros bien definidos como:
- Producción de colágeno: proteína que proporciona firmeza mecánica.
- Protección antioxidante: frente a los daños causados por los radicales libres.
- Refuerzo de la función barrera: actúa directamente mejorando la hidratación del tejido y estimula la protección frente a microorganismos y otros elementos que pudieran ser patógenos para el organismo.
- Estimulantes del sistema inmunológico.
- Acciones oxigenante y vasoprotector.
- Efectos lipolíticos.

Ácido hialurónico: El ácido hialurónico es un polisacárido encuadrado dentro del grupo de los glucosaminoglucanos que se encuentra en la matriz extracelular en el organismo. Su interés cosmético radica por su alta capacidad de retener agua, manteniendo las funciones celulares y la hidratación.
Café verde: se obtiene a partir de los frutos sin tostar del coffea arabica. Contiene ácido clorogénico y cafeína. Presenta efecto lipolítico (por su capacidad termogénica estimula la transformación de los triglicéridos en energía), reduce la absorción de carbohidratos, con efecto drenante.
Centella asiática: durante siglos se ha utilizado en la medicina tradicional china. Su acción en la piel presenta propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y cicatrizantes.
Citrato de magnesio: El magnesio es un mineral esencial que participa en más de 300 reacciones enzimáticas en el cuerpo humano, incluyendo la producción de colágeno. La deficiencia de magnesio puede provocar una disminución de la producción de esta proteína, generando envejecimiento prematuro de la piel. Los suplementos que contienen citrato de magnesio actúan para la reducción en la profundidad de las arrugas y una mejora en la elasticidad de la piel.
CLA – ácido linoleico conjugado: El ácido linoleico conjugado es uno de los ácidos grasos poliinsaturados que ofrece una elevada bioactividad. Es necesario ingerirlo desempeñando una acción esencial dentro del proceso metabólico de la grasa, mejorando la disponibilidad de las grasas consumidas y favorece la lisis de las células grasas. Estimula el metabolismo muscular y el funcionamiento del sistema inmune. Actúa como antioxidante. Posee propiedades antiinflamatorias y neuro protectoras.
Coenzima Q10: forma parte de las enzimas implicadas en el ciclo del ácido cítrico y de la cadena de transporte de electrones, a nivel mitocondrial durante la respiración celular. Tiene efecto antioxidante protegiendo el tejido frente a la radiación solar.
Colágeno: El colágeno es la proteína más abundante en el cuerpo humano y representa el 70% de la piel. Es responsable de proporcionar estructura y elasticidad a la piel. A medida que envejecemos, la producción de colágeno disminuye, lo que puede provocar la aparición de arrugas, flacidez y otros signos de envejecimiento.
Espirulina: es un alga azul verdosa, que presenta una gran variedad de nutrientes para el organismo por su contenido de proteínas, vitaminas, minerales y antioxidantes. Protege la piel frente a los radicales libres, y mejora los niveles de hidratación.
Garcinia: derivado de la fruta garcinia cambogia. Ha demostrado propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Protege la piel de los daños causados por los radicales libres, reduce procesos inflamatorios, y mejora la capacidad elástica del tejido.
Ginkgo biloba: forma parte de la medicina tradicional china y su utilización data de varios siglos. Presenta propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y vasodilatadoras. A nivel de la piel su acción es protectora y antioxidante, reduce la inflamación mediante la estimulación de la circulación sanguínea.
Glicina: es un aminoácido esencial, por lo tanto, debe adicionarse, que participa en una gran variedad de funciones corporales, incluyendo la producción de colágeno.
Guaraná: fruto originario de la selva amazónica. Es una fuente natural de cafeína. A nivel de la piel, la guaraná puede ayudar estimulando la producción de colágeno con acción antioxidante.
Hierro: es un mineral considerado esencial para el organismo, ya que participa en el transporte de oxígeno. La deficiencia de hierro puede provocar anemia, fatiga y piel pálida. En la piel, mejora la circulación sanguínea, la oxigenación, e interviene en la síntesis melánica.
Manzanilla: extracto es rico en alfa-bisabolol, flavonoides y azuleno. Forma complejos químicos que se unen a las queratinas. Contiene mucílagos reteniendo el agua, con una acción emoliente, descongestiva y protectora de la piel.
Naranjo amargo: rico en vitamina C, tiene acción como antioxidante, ayuda a la absorción del hierro, combate el colesterol, reconstituyente epidérmico, antiarrugas, venotónico y antimicrobiano.
Poroto blanco: aporta hidratos de carbono complejos y fibra, posee un bajo índice glucémico, hierro, potasio, magnesio, zinc, complejo B, aminoácidos, ácido fólico y fósforo. Forma parte de las dietas recetadas dado que ayuda a bajar de peso, proporcionando saciedad. Retrasa y regula la absorción de azúcares, limitando la acumulación y formación de grasas.
Prolina y Lisina: aminoácidos esenciales que participan en la formación de colágeno y elastina, mejorando la elasticidad de la piel.
Resveratrol: es una molécula antioxidante, retrasando los síntomas del envejecimiento de la piel. Protege frente a las radiaciones ultravioletas, inhibiendo y previniendo mecanismos estimulantes de la melanogénesis. Presenta propiedades antibacterianas frente al Propionibacterium acnes y disminuyendo la producción de sebo, acciones que hacen de este activo ideal para el acné. Estimula la producción de colágeno. Anti edema y antiinflamatorio.
Tilo: con acción antiinflamatoria y antioxidante
Vitamina B 12 – Cobalamina: La vitamina B12 cumple un rol relevante en la síntesis de ADN y ARN celular, actuando como un cofactor enzimático. Su déficit se relaciones con cuadros de hiperpigmentación cutánea generalizada, presentando mayor riesgo en pacientes vegetarianos, desnutridos, ancianos, síndromes malabsortivos, gastrectomizados o cirugías para el control de la obesidad.
Vitamina B 7 – Biotina: es un componente necesario para el crecimiento y la formación de celulas y de ácidos grasos. Tiene la capacidad de estimular el crecimiento del cabello.
Vitamina B 9 – Ácido fólico es imprescindible como precursor de eritrocitos, fundamental en la biosíntesis de aminoácidos y ácidos nucleicos Trabaja junto con la vitamina B12 y la vitamina C para la síntesis proteica.
Vitamina B3 – Nicotinamida: es una vitamina esencial que participa en el metabolismo energético, en la función cognitiva y en la salud de la piel. Presenta propiedades antioxidantes frente a los daños causados por los radicales libres y mantiene la hidratación cutánea.
Vitamina B6 – Piridoxina: es una vitamina hidrosoluble esencial para la producción de la energía, la función nerviosa y la síntesis proteica en el organismo. Es muy importante para la salud de la piel, ya que interviene en la producción de colágeno, ayuda a mantener el sistema inmunológico, y actúa en la reparación de las células epidérmicas dañadas frente a la radiación solar. La deficiencia de esta vitamina puede provocar flacidez y arrugas en la piel. Interviene en el estado de ánimo, en los procesos de aprendizaje y la memoria.
Vitamina C: La vitamina C es un antioxidante que ayuda a proteger la piel de los daños causados por los radicales libres. Retrasando el envejecimiento inducido por estas moléculas químicas. Junto con el hierro, la vitamina C es necesaria para la producción de colágeno.
Vitamina E: vitamina liposoluble tiene acción antioxidante, fortalece y equilibra la función de barrera de la piel, reduce la pérdida de agua transepidérmica. Protege las fibras de colágeno y elastina de la formación de enlaces cruzados actuando sobre el tejido conjuntivo. Combate la flacidez cutánea.
Zinc: actúa sobre la secreción de sebo. Fomenta la producción de fibras de colágeno y elastina, reduciendo la aparición de arrugas y otros signos de envejecimiento. Efecto antioxidante.


