Muchas veces nos preguntamos ¿Cómo cuidar la piel sensible en primavera?, ¿Cuáles son los activos más convenientes?
En esta nota te ayudamos a pensar tratamientos y cuidados para la piel de tus pacientes que presentan sensibilidad cutánea durante el periodo primaveral.
La primavera es una época de cambios para la piel, ya que las temperaturas suben y el sol comienza a brillar con más fuerza. Estos cambios pueden agravar los síntomas en las pieles sensibles.
¿Cómo afecta la primavera a estas pieles?
El aumento de las temperaturas puede provocar que la piel sensible se deshidrate. Esto puede desencadenar una serie de síntomas que son característicos.
- Sequedad: La piel se siente tensa y tirante.
- Enrojecimiento: La piel presenta eritema por el aumento de la temperatura
- Irritación: La piel presenta prurito y se siente sensible al tacto.
Además, el polen y otros alérgenos ambientales presentes en el aire, pueden provocar reacciones alérgicas que pueden manifestarse en forma de ronchas y prurito constante o intermitente sobre todo durante el horario nocturno.

¿Qué activos cosméticos agravan la sensibilidad de la piel?
- Alcohol
- Fragancias
- Colorantes
- Exfoliantes químicos
- Sustancias que pueden ser irritantes en estas pieles como Retinoides o Ácido salicílico
Por lo tanto, las sustancias cosméticas adecuadas para el tratamiento de estas pieles son aquellos que presentan las propiedades calmantes, reparadoras y protectoras de la barrera cutánea para prevenir la deshidratación.
¿Cómo tratar una piel sensible en primavera?
Para cuidar una piel sensible en primavera, es importante seguir una rutina de cuidado de la piel adecuada. Esta rutina debe incluir los siguientes pasos:
Higiene: con un producto limpiador suave y sin jabón, que contenga tensioactivos anfóteros, derivados de ácidos grasos o aceites naturales.
Máscaras: la utilización de máscaras gelificadas con activos descongestivos durante los tratamientos puede ser muy adecuada, para bajar la temperatura local y el edema. Recordemos que las máscaras arcillosas brindan oligoelementos que son fundamentales para la nutrición de la piel. Son ideales para estas pieles aquellas que contienen arcilla blanca, caolín o arcilla verde, siempre teniendo en cuenta ocluirlas con una máscara de gasa húmeda durante todo el periodo de acción.
Humectación: Aplicar una emulsión hidratante rica en ingredientes calmantes y reparadores. Dentro de los activos cosméticos pueden estar presente ceramidas, prebióticos, alantoína, caesalpinia spinosa, rosa, camelia sinensis, saccharomyces lysate filtrate, ilex paraguariensis, pantenol, vitis vinífera.
Brumas y lociones: Es muy importante tener en cuenta que estas pieles pueden reaccionar a lo largo del día por diferentes estímulos ambientales, sociales y por el estrés. Se puede incorporar la utilización de una bruma con activos descongestivos y humectantes en diferentes momentos del día para brindar confort, y mayor protección.
Protección solar: Usar un protector solar con un factor de protección solar (FPS) 30 o 30+.
Si se presentan síntomas y estos persisten, consultar con un dermatólogo.
Siguiendo estos consejos, podrás cuidar y acompañar a tu paciente con piel sensible durante la primavera evitando que los síntomas se agraven, protegiendo su piel y brindando el confort que necesitan.


