Estimulante de las funciones celulares, aún en pieles sensibles
Conozcamos el origen de este activo, se extrae de la planta leguminosa Psoralea corylifolia L., conocida como Babchi. Durante siglos se ha utilizado en la medicina tradicional china y ayurvédica. Uno de sus principales componentes es un meroterpeno (metabolito secundario) denominado bakuchiol, el cual presenta un gran interés como ingrediente cosmético.
El Bakuchiol, es un fenol meroterpeno el cual se encuentra en forma abundante en las hojas y semillas de esta planta. Este fitoquímico ha demostrado tener efectos antienvejecimiento a nivel cutáneo al ser colocado de forma tópica.
Presenta distintas funciones beneficiosas para la piel, quizás la más conocida es su acción ¨retinol-like¨, sin embargo, su estructura química es muy diferente al retinol y mucho más aún al ácido retinoico.
El bakuchiol se utiliza como activo antiedad mediante dos mecanismos diferentes:
- Capacidad de activar la producción del colágeno cutáneo
- Protección del colágeno existente, ya que tiene acción inhibitoria sobre enzimas específicas como son las metaloproteinasas de la matriz (MMP-1) impidiendo la degradación del colágeno.
La acción de las MMP-1 se encuentra directamente relacionada con signos del envejecimiento, como la generación de arrugas y la pérdida del trofismo cutáneo (flacidez.)
Su acción activa los fibroblastos para producir más colágeno y elastina de forma natural, inhibe las enzimas que degradan el colágeno y atenúa las manchas en la piel.
Su acción es comparable con el retinol por su capacidad para mejorar la diferenciación celular, reparando las pieles fotoenvejecidas, pero a diferencia de este (del retinol), el bakuchiol es mejor tolerado por la piel, causando menor irritación y descamación, presentando una alternativa válida para utilizarlo en pieles sensibles. Se puede funcionar como un análogo funcional del retinol.


