El microneedling, es una terapia para estimular la inducción del colágeno.
El microneedling es una técnica mínimamente invasiva que utiliza dispositivos equipados con microagujas para crear micro lesiones controladas en la piel. Las micro lesiones generadas desencadenan procesos de reparación en la epidermis, estimulando en forma secundaria la dermis.
Inducen una respuesta reparadora del tejido, acelerando su regeneración, mejorando la textura.
Los procesos regenerativos inducidos por el microneedling estimulan la producción de lípidos epidérmicos, reduciendo la pérdida transepidérmica de agua y fortaleciendo la función de barrera de la capa córnea.
A nivel dérmico, estimula la funcionalidad de los fibroblastos aumentando la síntesis de proteínas y ácido hialurónico.

La respuesta inflamatoria inicial que genera la técnica de microneedling promueve la formación de pequeños vasos sanguíneos, mejorando la oxigenación, la nutrición y la circulación del tejido.
Mediante la técnica de microneedling puede mejorarse la apariencia de cicatrices atróficas, como las de acné y reduce la profundidad de arrugas y surcos, por su acción estimulante del colágeno y ácido hialurónico.
Puede utilizarse el microneedling con agujas nano y activos despigmentantes, en la velocidad más alta que presenta menor profundidad, para mejorar hiperpigmentaciones. Por su acción estimulante de la matriz extracelular, puede utilizarse sobre los bordes de las estrías nacaradas, para regenerar el tejido cicatrizal.
Para tener en cuenta: los equipos de microneedling que utilizan agujas de acero inoxidable tienen longitudes que varían entre 0,25 mm y 2,5 mm. En los tratamientos cosméticos se utilizan agujas con longitudes de 0,25 mm a 1,5 mm, trabajando sobre epidermis y capas superficiales de la dermis.
Los dispositivos de microneedling trabajan con diferentes velocidades, que se miden en revoluciones por minuto (RPM) o en la cantidad de perforaciones por segundo. Generalmente oscilan en una velocidad de 8.000 a 18.000 RPM para tratamientos cosméticos, ajustando la velocidad según la sensibilidad de la piel y la zona a tratar.
También pueden utilizarse nanoagujas para trabajar con microneedling, son más pequeñas y cortas que las agujas de acero, sus longitudes abarcan entre 0,15 mm y 0,3 mm. Las nanoagujas para microneedling trabajan sobre la epidermis, mejorando la absorción de productos tópicos.
Los equipos de microneedling que utilizan nanoagujas se utilizan a velocidades más altas en relación a los que usan agujas convencionales. Con todos los equipos para microneedling es fundamental ajustar la longitud de las agujas y la velocidad del dispositivo para cada paciente, en cada una de las sesiones y zona a tratar.

Cómo preparo la piel para tratamientos con microneedling.
La preparación de la piel es sumamente importante antes de encarar un tratamiento con microneedling, esta preparación es independiente al equipo que se esté utilizando y al tipo de aguja, ya sea nano o tradicional.
Se recomienda que la piel haya recibido tratamiento previo, que se encuentre libre de lesiones como comedones, pápulas o pústulas y tenga un nivel óptimo de humectación, favoreciendo así una mayor estimulación de sus funciones.
Si el paciente está en tratamiento con retinoides, ácidos o productos abrasivos, se recomienda suspender como mínimo su uso 72 horas antes de la sesión de microneedling para minimizar la sensibilidad cutánea y prevenir la aparición de un edema excesivo o manifestaciones no deseadas a nivel epidérmico.
El día del procedimiento con microneedling se debe realizar una limpieza suave de la piel, preferiblemente con tensioactivos no iónicos o anfóteros, sin causar irritación, preservando la barrera cutánea. Luego de la higiene se puede emplear una solución con activos de acción antiséptica, como romero, lavanda o aceite de árbol de té.
El microneedling, a través de la microinjuria y la respuesta inflamatoria que genera, estimula funciones claves de la epidermis, favoreciendo la producción de colágeno, elastina, ácido hialurónico y otros componentes esenciales en la dermis superficial.

A menudo surge la pregunta sobre cuáles son las sustancias más efectivas para potenciar los resultados de esta técnica. A continuación, presentamos algunas de las más recomendadas:
Ácido Hialurónico: Disponible en diferentes pesos moleculares, este activo es altamente eficaz para tratar pieles con arrugas finas en las zonas periorbitales y el bermellón de los labios, proporcionando un efecto de relleno.
Arbutina: Agente despigmentante de origen vegetal, reconocido por su capacidad para inhibir la tirosinasa y reducir la producción de melanina.
Argirelox: Activo con efecto tensor que actúa sobre la contracción muscular al reducir la concentración de acetilcolina y la disponibilidad de iones de calcio.
DMAE: Potente antioxidante que favorece la cohesión y movilidad de los queratinocitos, promoviendo la elasticidad de la epidermis, mejorando la tensión celular.
Niacinamida (Vitamina B3): Disminuye la inflamación, mejora la función barrera y proporciona hidratación profunda. Además, reduce la transferencia de melanosomas, disminuyendo la cantidad de melanina en la epidermis unificando el tono de la piel.
Péptidos: son activos obtenidos mediante biotecnología cuya función es estimular las proteínas epidérmicas y dérmicas, mejorando la apariencia de arrugas, líneas de expresión y firmeza de la piel. En el mercado cosmético existe una gran variedad de péptidos, cada uno con características y aplicaciones específicas.
Silicio Orgánico: Componente estructural del tejido conectivo que contribuye a la regeneración y humectación de la piel, además de normalizar el metabolismo celular.
Vitamina C: Potente antioxidante que protege las estructuras celulares frente a la acción de los radicales libres. Puede aplicarse en todo el rostro y es ideal para todos los biotipos cutáneos.
Es fundamental que los profesionales seleccionen productos de alta calidad y sigan protocolos estandarizados para garantizar la seguridad y eficacia del tratamiento.


