Todo lo que tenés que conocer
La fotodepilación con láser u otras fuentes de luz que se conoce como depilación definitiva es un procedimiento que permite eliminar el vello no deseado de forma casi permanente. Se trata de un tratamiento seguro y eficaz que ha sido ampliamente investigado, convirtiéndose en uno de los procedimientos frecuentes dentro de la práctica de la medicina estética.
El concepto de depilación definitiva refiere a la disminución de la cantidad de folículos pilosos de un área tratada, que es estable en el tiempo (los estudios marcan un seguimiento aproximado de 24 meses) con un crecimiento menor a un ciclo completo del pelo, el cuál varía entre 4 a 12 meses dependiendo de la zona corporal en la que se realizó el procedimiento.
Para que el tratamiento depilatorio mediante láser sea efectivo, deberá producir daño y destrucción en los focos de crecimiento del pelo, en especial en las células madre, las papilas, la matriz y el bulbo capilar.
Los melanocitos, encargados del color del pelo, también son afectados por la energía del láser, ya que la melanina actúa como sustancia cromófora (molécula con capacidad de absorber un haz de luz). Cuando el pelo se encuentra en la fase anágena (crecimiento) es cuando se concentra un mayor porcentaje de melanina, permitiendo mejores resultados sobre la destrucción del folículo piloso.
Los sistemas láser para depilación emplean el principio de Fototermolisis selectiva, en donde la energía suministrada a un tejido tiene acción sobre la molécula diana (cromóforo), generando una destrucción selectiva del folículo piloso, sin dañar estructuras contiguas mediante pulsos de luz con alta energía que puede ser absorbida por la melanina.
Se consideran buenos resultados cuando la reducción es aproximadamente el 85% del área tratada.

¿Cuáles son los equipos utilizados para realizar esta práctica?
Principalmente existen dos metodologías utilizadas para la depilación definitiva:

Láser: estos equipos emiten un solo haz de luz monocromático, altamente concentrado, orientado hacia los folículos pilosos, donde se concentra la melanina. El calor generado ocasiona la destrucción de los folículos pilosos, retrasando e impidiendo el crecimiento del vello.

IPL (Intense pulsed light) o Luz pulsada intensa: emite una energía lumínica policromática de alta intensidad abarcando varias longitudes de onda pudiendo actuar sobre diferentes cromóforos, con similar eficacia en muchos casos a los tratamientos con láser.
¿Frecuencia entre sesiones?
La frecuencia dependerá del equipo utilizado, en general la recomendación es pactada cada 4-8 semanas con el personal responsable del tratamiento.
¿Todo tipo de pelo es afectado por igual?
En el pelo oscuro y grueso el tratamiento es más rápido y tiene mayor efectividad debido a la absorción del haz de luz mediante la melanina. El pelo claro, fino o rizado es más difícil de eliminar, por lo tanto, se tendrán que realizar más sesiones para obtener resultados similares.


